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Que es la
displasia de cadera?
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La Displasia de Cadera, fue descripta ya en 1935 y desde entonces
ha sido reportada en la mayoría de las razas y es la enfermedad
ortopédica más común
Ha sido asociada siempre con las razas
grandes y medianas, |
de rápido crecimiento y maduración, dietas de alto
valor calórico, disminución de las masas musculares pélvicas y
anormalidades del músculo pectíneo.
Se trata de una mala congruencia de la cavidad acetabular (cadera) con
las cabezas femorales que pueden aparecer luxadas o sub luxadas.
En articulaciones con alguna alteración, se observa desde un ligero a
grandes desplazamientos laterales de las cabezas femorales -
subluxaciones - que permiten el "juego articular". El efecto de esta
incongruencia es el daño, inflamación y finalmente, debilitamiento de
la articulación de la cadera. La cantidad de líquido sinovial aumenta
y el ligamento redondo se hincha y se estira. El cartílago normalmente
liso, que cubre los extremos de los huesos opuestos, es desgastado, la
cápsula articular se inflama y se vuelve gruesa. – Se producen
entonces los cambios degenerativos de la Osteoartrosis -
Como se manifiesta?
Generalmente los propietarios de un cachorro con displasia, consultan
al veterinario por las dificultades que presenta el cachorro para
pararse o el tambaleo de las patas traseras al caminar.
Estos animales generalmente presentan caderas anchas, cuadradas, son
cachorros bastante sedentarios, algunos comen sentados, pueden ser
agresivos o demasiado “buenitos”.
Algunos cachorros no manifiestan síntomas y llegan a la edad adulta
conviviendo bastante bien con la afección pero son los portadores
genéticos y los posibles transmisores a sus crías.
Los hallazgos clínicos incluyen: intolerancia al ejercicio, rengueras,
se incrementa la dificultad para saltar o para echarse, dolor a la
palpación o al pararse, sonidos de chasquido en movimientos forzados o
en el andar, atrofias musculares, a veces incremento de la agresión
debido al dolor, restricción de los movimientos de la cadera,
dificultades para correr o saltar , etc.
Como se diagnostica?
Se diagnostica a través de una radiografía que se toma con el animal
anestesiado, para que relaje sus músculos y ligamentos, en posición
ventro-dorsal, con los miembros extendidos, paralelos, con las rótulas
bien posicionadas. Es muy importante que la radiografía muestre
perfecta simetría de los distintos componentes de la cadera para su
posterior evaluación. Una cadera asimétrica puede llevar a errores de
diagnóstico. Puede hacer pensar en un grado mayor o enmascarar las
incongruencias.
Una articulación normal muestra las cabezas femorales bien formadas
ubicadas profundamente en las cavidades acetabulares. Las superficies
de contacto son congruentes y paralelas.
CLASIFICACIÓN POR GRADOS DE LA DISPLASIA
DE CADERA
Valoración de la DISPLASIA de CADERA
según MUELLER y SAAR (1966). MUELLER y SAAR propusieron una
clasificación en los siguientes grados, adoptados en gran parte en la
región de habla germana:
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Sin indicio de DC F |
0-0 (-,-) - libre |
“A” Para Argentina |
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Sospecha de DCF 0-1 |
Forma de transición (-,+) |
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Ligera DCF |
1º (+) - leve |
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Mediana DCF |
2º (+,+) - media |
Las alteraciones de los distintos grados de DC fueron descriptas por
una Comisión de la FCI (FEDERACIÓN CINOLÓGICA INTERNACIONAL) en los
siguientes términos (Dr. Wilgheim BRASS y col., 1978):
Se actualizan permanentemente . Lo que llamamos índice de Norberg es
lo que aún está en vigencia y es lo que adoptamos como referencia para
el diagnóstico ademas de considerar las características generales de
la articulación.
Grave DCF 3º y 4º

CARACTERÍSTICAS DE LOS GRADOS DE DISPLASIA
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Sin indicio de
displasia de la articulación coxofemoral 0-0:
La cabeza del fémur y el acetábulo
son congruentes, y el ángulo según NORBERG (en posición: miembros
extendidos) es de 105º o más. El reborde cráneo lateral del
acetábulo está afilado o ligeramente redondeado. El intersticio
articular es estrecho y uniforme.
La radiografía ventro dorsal de una cadera normal muestra una
cabeza femoral bien formada, con una perfecta adaptación a la
superficie articular del acetábulo, que a su vez es profundo y
abarca o recepciona más de la mitad de la cabeza del fémur. |
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Forma de transición
(sospecha de DC) 0-1: Articulaciones de caderas casi normales:
La cabeza del fémur y el acetábulo
son en un escaso grado incongruentes con un ángulo Norberg de 105º
o más, o bien el ángulo Norberg es inferior a 105º, siendo
congruentes la cabeza femoral y el acetábulo. Puede haber pequeñas
faltas de precisión en el borde craneal, caudal o dorsal del
acetábulo.
El concepto de «sospecha de DCF» ha sido ampliamente reemplazado
por la expresión de «forma de transición» o «caso limite». Quiere
decirse con ello que en tales casos no se trata de animales con
una DCF diagnosticada, sino más bien de formas articulares todavía
dentro del marco de la zona de variación anatómica. |
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DCF Ligera 1º: Displasia leve:
La cabeza del fémur y el acetábulo son
incongruentes, el ángulo Norberg es alrededor de 100º y/o el
reborde cráneo lateral esta ligeramente aplanado. Puede haber
faltas de precisión o como máximo, ligeros indicios de
alteraciones osteoartrósicas en el reborde craneal, caudal o
dorsal del acetábulo.
Una displasia leve muestra un ligero desplazamiento lateral de la
cabeza femoral, permitiendo movimiento o juego dentro de la
articulación, lo que podría provocar con el tiempo, una
osteoartritis degenerativa secundaria, con signos de artrosis y
cambios en la imagen de la articulación.
Este estado generalmente no muestra signos clínicos. |
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DCF Mediana 2º:
Displasia moderada:
Clara incongruencia entre la cabeza del fémur y el acetábulo, con
sub-luxación. El ángulo Norberg es superior a 90º (sólo como
referencia). Aplanamiento del reborde craneal del acetábulo y/o
señales osteoartrósicas. La cabeza del fémur puede no ser
esférica.
El cuello del fémur adopta a menudo una forma cilíndrica y puede
verse más corto. |
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DCF Grave 3º y 4º :
Llamativas alteraciones displásicas en las articulaciones de la
cadera, así como, p. ej., luxación o acentuada sub-luxación,
ángulo Norberg inferior a 90º, claro aplanamiento del reborde
craneal del acetábulo, deformación de la cabeza del fémur (forma
de seta, aplanada) u otras señales osteoartrósicas.
En casos de sub luxación o luxación completa, donde las cabezas
femorales mantienen una muy escasa superficie de contacto con los
acetábulos, los signos clínicos se presentan con todo el abanico
de posibilidades. Radiológicamente los cambios son muy evidentes:
Osteoartritis degenerativa de los acetábulos, tendencia al
aplanamiento, artrosis y osteofitos alrededor y en la superficie
articular, deformación de las cabezas y cuellos femorales,
refuerzos de la cápsula articular y resistencia a la extensión y a
la buena posición de los miembros. Los animales que
lamentablemente se encuentran dentro de este grupo, son los que
más necesitan que sus dueños comprendan la relación de sus
manifestaciones clínicas, con la gravedad de la enfermedad, para
poder ayudarlos y así mejorar su calidad de vida. |
Desde cuando se puede realizar el
diagnóstico?
El diagnóstico puede realizarse muy tempranamente, desde los 4 o 5
meses de edad para los que la desarrollan tempranamente. Para poder
hacer un pronóstico a futuro, si no hay síntomas, se puede esperar a
los 6 o 7 meses de edad donde puede verse la congruencia y adaptación
de las superficies articulares.
Es conveniente no exigir un entrenamiento a los cachorros menores, ya
que la cadera está en pleno crecimiento y desarrollo y es la etapa de
las mayores transformaciones. Mantener los cachorros delgados durante
el crecimiento.
CUAL ES EL PRONÓSTICO SEGÚN LOS GRADOS?
Pronóstico para la salud del perro
Los perros con ligera displasia coxofemoral que no deban satisfacer
grandes exigencias, no tienen por qué enfermar de un modo visible.
Como los animales reaccionan a menudo muy poco a dolores crónicos,
esta afección puede pasar desapercibida incluso en perros afectados de
una displasia coxofemoral mediana y solo se muestra luego de un trauma
o por una distensión articular al saltar o por un sobreesfuerzo agudo.
Por lo tanto, los perros afectados de una ligera o mediana displasia
coxofemoral pueden mantenerse sin inconveniente como animales de
compañía. Hasta este punto, el pronóstico es favorable en caso de
displasia coxofemoral ligera o mediana. No obstante, el comprador debe
ser advertido sobre el estado de la displasia de cadera del perro que
desee adquirir.
En caso de displasia coxofemoral grave, habrá que contar, incluso como
animal de compañía, que en un plazo más o menos largo, si no se medica
preventivamente aparecerá una cojera que hará necesario un
tratamiento. El pronóstico dependerá del grado de atención que se le
pueda prestar al animal.
Para animales de trabajo, sólo deben emplearse perros con
articulaciones coxofemorales sanas, es decir, que no tengan indicio
alguno de displasia, ya que incluso con una displasia ligera habría
que contar con la aparición y la rápida evolución de la artrosis, si
los animales han de rendir corporalmente, especialmente cuando se
exigen altos rendimientos en saltos y corridas de largos trayectos. En
estas condiciones se puede llegar a observar hasta alteraciones
articulares osteodistróficas en perros que poseen solo la “Forma de
transición”.
Por que es conveniente el diagnóstico precoz?
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Permite ayudar
terapéuticamente al cachorro que la presente, con el objeto de
brindarle una mejor calidad de vida, ya que las consecuencias
secundarias de la displasia son profundas y las manifestaciones
clínicas en la mayoría de los casos son acompañadas de mucho
sufrimiento. |
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Otra razón importante es la selección de los perros que la padecen
para no usarlos como reproductores, debido a que esta enfermedad tiene
alta heredabilidad , y es influenciada por factores de crianza que aún
están en discusión ( alimentación, ejercicio precoz etc.).
Como puede evitarse?
Se ha demostrado a través de la cría selectiva - no usar reproductores
con displasia - que la displasia en las razas donde se controla
obligatoriamente, ha disminuido notoriamente, y se pueden adquirir
cachorros de padres sanos, con todas las posibilidades que ellos
también lo sean.
Una vez diagnosticada la displasia de cadera se podrá implementar un
tratamiento.
Puesto que la DCF, como característica poligénica, tiene en gran parte
un condicionante genético, las medidas en el terreno de la
reproducción tienen gran importancia para luchar contra ella.
EL EXITO DEPENDE DEL CRITERIO DE SELECCIÓN
APLICADO.
La decisión sobre la intensidad que puede o debe seleccionarse contra
el síndrome DCF, la debe tomar cada uno de los clubes de perros de
raza.
Aquí deben tomarse en consideración la extensión de la DCF dentro de
la raza y la base existente para la crianza, es decir, el tamaño de la
población canina que se disponga para la crianza.
Cuanto más rara es la DCF dentro de la raza y mayor es la base de
crianza, tanto más estrictamente puede llevarse a cabo la selección.
Por ej. Solo se pueden reproducir los que por clasificación sean 0-0 o
0-1 (estado de transición). Si, en cambio, la base de crianza es
pequeña y la DCF frecuente dentro de la raza, entonces es
indispensable, bajo ciertas circunstancias, excluir como reproductores
solo a los animales afectados de mediana DCF (2º).
A través de la selección, identificación y control de los
reproductores, caminaremos lentamente hacia el éxito; el control de
las sucesivas generaciones nos dará una idea de la composición
genética de los animales del criadero, desde los que podemos lograr
animales libres de displasia.
Es cierto que los perros no sólo son “articulaciones de cadera” y que
en la crianza han de tenerse en cuenta también otras características.
Pero todo criador debe saber que la DCF es una característica de
valoración patogénica y que por consiguiente, el control de este
factor exige un procedimiento intensivo.
El principio en que se fundamenta la adopción de medidas de selección,
es el diagnóstico establecido sobre la base de radiografías.
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LA AUSENCIA DE
DISPLASIA COXOFEMORAL CONSTATADA POR VIA CLÍNICA Y POR
RADIOGRAFÍAS EN LOS ANIMALES REPRODUCTORES NO ES GARANTÍA
POR SÍ SOLA PARA QUE SUS DESCENDIENTES ESTÉN LIBRES DE LA
ENFERMEDAD. |
EL CUADRO GENÉTICO PUEDE QUEDAR DISIMULADO POR ACCIONES GENÉTICAS
DOMINANTES, POR EFECTOS DE HUMBRAL Y POR INFLUENCIAS MEDIOAMBIENTALES.
COMO LA DISPLASIA DETECTABLE ES LA EXPRESIÓN FENOTÍPICA (lo que
podemos ver) DE LA CARGA GENÉTICA REAL DE LOS ANIMALES REPRODUCTORES.
SOLO EL CONTROL DE LOS DESCENDIENTES PUEDE AJUSTAR LA SELECCIÓN PARA
LA ELIMINACIÓN DE LA ENFERMEDAD.
SI SE EMPLEAN CON FINES REPRODUCTIVOS, PARIENTES DE ANIMALES AFECTADOS
DE DISPLASIA COXOFEMORAL, SE ESTÁN EMPLEANDO DELIBERADAMENTE
PORTADORES DE GENES DEFECTUOSOS.
Cuales son las razas afectadas?
De acuerdo a estudios realizados por la OFA - Fundación ortopédica
para Animales en EE.UU. por más de 20 años - los rangos de displasia
van desde los más bajos : 0.6 % para el BORZOI a un 46.9 % para el SAN
BERNARDO.
En razas especialmente predispuestas como el OVEJERO ALEMÁN,
ROTTWEILER, VIEJO PASTOR INGLES, KUVASZ, GOLDEN RETRIEVER, y el
LABRADOR RETRIEVER que han sido evaluados radiográficamente y
seleccionados en su crianza, se ha observado una disminución
importante de la incidencia de esta enfermedad. En nuestro país esto
ha sucedido solo en el ovejero alemán, con el correspondiente control
de cría. En las otras razas, en la medida que siga creciendo el
interés por la crianza, se deberá adoptar los medios necesarios para
su control.
Como se tratan los cachorros o adultos que ya
la tengan?
OBJETIVOS: Todos los tratamientos intentan mejorar la calidad
de vida del las mascotas
Debo enfatizar que siendo una enfermedad grave funcional, no es
grave vital, en otras palabras el paciente sufrirá de una
disfunción en la locomoción pero no compromete su vida.
Un animal enfermo de displasia puede vivir toda su vida con esta
enfermedad y llevar una vida placentera. La displasia es una entidad
controlable pero no curable.
Los tratamientos tienen por objetivo:
INHIBICIÓN DE LA INFLAMACIÓN
ALIVIO DEL DOLOR
REGENERACIÓN DE LAS SUPERFICIES ARTICULARES
REPARACIÓN DEL CARTÍLAGO
RECUPERACIÓN DE LA FUNCIÓN ARTICULAR
Así como es muy importante que el diagnóstico sea realizado
correctamente, es importante su precocidad, a fin de implementar el
tratamiento correcto, reparador o preventivo de situaciones de mayor
gravedad.
Los tratamientos tradicionales van desde los métodos quirúrgicos:
escisión de las cabezas y cuellos femorales, para aliviar el dolor, o
mejorar el paso. Reemplazo total de cadera en perros adultos, lo que
exige una técnica precisa y muy afinada, como así también, la
tendinectomia del pectíneo que ha sido usada para disminuir el dolor,
pero no detiene la progresión de los cambios degenerativos asociados
con displasia y el dolor puede volver a aparecer debido a esos
cambios.
Se pueden utilizar las terapias medicamentosas conservadoras, para
aliviar el dolor, en perros con cambios degenerativos severos, por ej.
los analgésicos o antinflamatorios del tipo de la aspirina,
fenilbutazona o corticoides pero tienen el inconveniente que en poco
tiempo producen manifestaciones secundarias gastrointestinales y deben
ser controladas en el uso, a su vez no permiten la recuperación
articular.
En los últimos 10 años, tanto en nuestro país, como en Estados Unidos,
se han desarrollado nuevos métodos terapéuticos para el tratamiento de
los estados degenerativos osteoarticulares secundarios a la displasia
de cadera y a la artrosis en general, basados en el uso de Aminoácidos
Específicos y Aminoazúcares (formadores de la sustancia fundamental
del cartílago, formadores de fibras colágenas, antiinflamatorios
naturales) –SOSTEN ART 25 / SOSTEN CG - que estimulan la recuperación
funcional de las articulaciones con regeneración cartilaginosa y del
líquido sinovial, evitando el uso de técnicas quirúrgicas cruentas e
invasivas o el uso de drogas que han demostrado tener acciones
secundarias indeseables. De esta manera se logra eliminar el dolor,
mejorar el estado general, el andar, evitando las atrofias musculares,
frenando en gran medida el proceso degenerativo articular,
produciéndose la recuperación de las superficies de contacto, visible,
comprobable radiológicamente, concordando con la mejoría de las
manifestaciones clínicas.
Los tratamientos medicamentosos deben acompañarse con un control muy
estricto del peso y del ejercicio de los animales afectados.
Dra. Ana María Robles
Médica Veterinaria
M.P. 2626
Egresada de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Buenos
Aires.
Ejercicio de la profesión,
independiente.
Radióloga oficial del club del Ovejero
Alemán (P.O.A.) para el diagnóstico de la Displasia de Cadera.
20 años de atención clínica de criaderos de perros y gatos realizando
trabajos de investigación y registro estadístico de la incidencia y
prevalencia de parasitosis en animales pequeños.
Trabajos de investigación y desarrollo de productos para el
tratamiento de la artrosis en perros y gatos.
Directora Técnica del laboratorio Mayors Especialidades Veterinarias.
15 5 308 3705
Lomas de Zamora Consultas:
anarobles@fibertel.com.ar

CUALES SON LAS
CONDUCTAS HA SEGUIR, LUEGO DE UN DIAGNÓSTICO DE DISPLASIA DE CADERA LEVE O
MEDIANA.
En primera instancia hay que cerciorarse que
la evaluación radiográfica esté correcta.
Segundo: El perro no debe ser usado como reproductor.
Si somos criadores concientes de lo que significa la Displasia para nuestros
animales, solo haremos cruzas con animales libres de DCF.
Teniendo en cuenta estos dos puntos fundamentales, lo tercero que se debe
hacer es consultar por un tratamiento que evite la evolución de la
enfermedad (progresión de la osteoartrosis) que típicamente ocurre con la
displasia y tratar intensamente los síntomas secundarios: Dolor y
dificultades en los movimientos.
Podemos ayudar a nuestra mascota a llegar a una edad avanzada sin dolores en
virtud de retardar la progresión de la osteoartrosis y minimizar la magnitud
de futuros problemas.
Una de las primeras consignas a cumplir a favor de lo expuesto es: disminuir
el peso de los cachorros y recuperar el tono muscular.
El exceso de peso y poco tono muscular contribuye a incrementar la magnitud
de los procesos degenerativos dentro de las articulaciones
Es muy apropiado el uso de condroprotectores, regeneradores de la estructura
del cartílago. Recuperan la biomecánica de las articulaciones, recuperan la
estructura íntima de los cartílagos.
Aquí se plantea entonces tomar la decisión de si el perro debe seguir o no
haciendo ejercicio. Un ejercicio libre sin exigencias permitirá que nuestros
perros se autorregulen o limiten.
En muchos casos los perros no presentan signos clínicos de displasia, no
manifiestan dolor, no hay correlación clínica con lo que aparece en las
radiografías, por lo que podrían seguir con sus actividades administrándoles
condroprotectores que eviten el desgaste.
Debemos observar a nuestras mascotas 24 horas después de haber realizado un
ejercicio intenso (grandes caminatas o corridas) por si manifiesta
mínimamente rengueras o dificultad para incorporarse luego de estar hechados.
Si no se nota ninguno de estos síntomas durante o después del ejercicio, es
razonablemente seguro decir que el nivel de comodidad del perro es
satisfactorio y no hay virtualmente manera de predecir cuánto tiempo
persistirá esta circunstancia.
Por supuesto se presta a discusión el hecho que un ejercicio intenso exige
un rendimiento extra a las articulaciones que si no se encuentran en
perfecto estado podrían acelerar el proceso degenerativo dentro de ellas.
Por otro lado una actividad moderada pero contínua podría aumentar el tono
muscular mejorando el rinde de sus articulaciones.
En mi experiencia, los perros displásicos que se ejercitan libremente y
regularmente, se mantienen flacos y se los acompaña con condroprotectores,
tienen muchísima menos tendencia a presentar problemas de dolor por
osteoartrosis que los perros sedentarios y gordos.
Dra. Ana María Robles
Médica Veterinaria
M.P. 2626
anarobles@fibertel.com.ar
info@mayorslab.com.ar
15 5 308 3705

Las alteraciones
del movimiento del TREN POSTERIOR en nuestros perros SON POR DISPLASIA DE
CADERA?
Los perros de razas grandes SE “DESCADERAN”?
En muchas oportunidades se hacen consultas por
trastornos o dificultades de movimiento, claudicaciones, rengueras del tren
posterior ya sea en cachorros o en perros adultos.
Es importante comprender que NO todas las claudicaciones responden a la
misma patología y por supuesto a un mismo tratamiento.
Es muy común escuchar que los perros de edad avanzada se “descaderan”. El
término descaderado hace referencia popularmente a la displasia y si nos
referimos a animales de edad avanzada, en la mayoría de los casos no es la
cadera la responsable de este problema, sino que se trata de afecciones de
la columna dorsal o lumbar, mostrando grandes dificultades de desplazamiento
y hasta paresias del tren posterior.
Los problemas de columna pueden aparecer en los perros desde los 7 u 8 años
de edad, principalmente en razas grandes, tengan o no displasia.
Las manifestaciones clínicas de problemas en la cadera son más frecuentes en
los perros jóvenes pero hay que tener en cuenta además, que un gran
porcentaje de animales son asintomáticos.
Que ocurre en perros de edad avanzada?
A medida que nuestros perros avanzan en edad aparecen los primeros signos de
envejecimiento: disminución de la actividad y algunas claudicaciones en el
tren posterior.
Si fueron perros que no mostraron problemas en el andar cuando jóvenes, los
propietarios se sorprenden del cambio de actividad y es común pensar que la
displasia de cadera ha llamado a la puerta. Sin embargo en muchos casos la
columna vertebral de estos perros se ha resentido por la acción de presiones
y tracciones sobre los discos intervertebrales provocando un endurecimiento
fibroso de las cápsulas (con lo cual los discos cartilaginosos soportan o
amortiguan menos golpes y tracciones) y en muchas oportunidades los núcleos
de esos discos intervertebrales se mueven, apretando la medula (hernia de
disco) comprimiendo las raíces nerviosas y provocando dolor y disfunción
neurológica.
A esta enfermedad se la conoce como espondiloartrosis o estenosis
degenerativa en la región lumbo-sacra o en la región dorso-lumbar de la
columna vertebral.

Los síntomas varían de acuerdo a la localización de las lesiones pero en
muchas oportunidades son semejantes a la displasia de cadera: dolor en los
miembros posteriores, claudicaciones y dificultad para incorporarse,
tambaleo y menos actividad. La espondiloartrosis puede evolucionar a la
parálisis del tren posterior. Muchos animales tienen una o más vértebras
afectadas en estado subclínico (sin síntomas) o muestran ligeros signos
clínicos.
En el caso de la espondiloartrosis los tratamientos deben ser muy enérgicos.
Se usan en forma conjunta, antiinflamatorios, vitaminas neurotróficas,
regeneradores de los cartílagos condroprotectores, analgésicos,
míorelajantes, así como terapias de rehabilitación en casos de mayor
gravedad.
Consultar a su veterinario en estos casos ya que es muy importante realizar
un buen diagnóstico, diferenciar las distintas patologías para implementar
el tratamiento adecuado.
Que ocurre en los cachorros?
Si pensamos específicamente en los cachorros, no todos manifiestan síntomas
teniendo DISPLASIA DE CADERA.
El diagnóstico puede ser realizado desde los 5 - 6 meses de edad a través de
una radiografía que se toma con el animal anestesiado, lo que permite una
perfecta posición y distensión de los ligamentos de la articulación coxo
femoral.
Pueden aparecer tambien, lesiones en la columna lumbar (cauda equina) con
producción de dolor y claudicaciones que pueden coexistir con la displasia
de cadera o con caderas totalmente sanas con lo que el diagnóstico
diferencial y específico es indispensable.
Estos conceptos tienen como único objetivo dar una idea general de algunas
las patologías que pueden afectar a nuestros perros, para no quedarnos con
el concepto que la “cadera es la madre de todos los males”.
Específicamente en los perros “viejitos” y en los cachorros, podemos hacer
un acompañamiento y prevención de los problemas articulares.
Se utilizan para ello condroprotectores por vía oral e inyectable, los que
inhiben la acción de enzimas degradativas sobre los cartílagos; son
antinflamatorios naturales, nutrientes de las células cartilaginosas y
estimulantes de la regeneración de los cartílagos.
Es aconsejable además que a medida que nuestros perros se acercan a los 10
años de edad, se encuentren bien alimentados pero delgados. La obesidad o
sobrepeso es un ingrediente en contra de la longevidad.
El ejercicio moderado mantendrá a nuestros animales activos y con buen
temperamento.
Dra. Ana María Robles
Médica Veterinaria
M.P. 2626
anarobles@fibertel.com.ar
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